El elenco gobernante de la Provincia de Santa Cruz ha logrado unificar a diferentes sectores sociales y gremiales que hasta no hace mucho reclamaban aislada e inútilmente. Todo un logro de nuestra clase dirigente si no fuera por un pequeño detalle: los ha aglutinado en su contra.
En Santa Cruz, una provincia donde el 70% de la población vive directa o indirectamente del Estado, las paritarias están prohibidas por ley desde hace quince años. La llamada Ley de Emergencia Económica faculta al Poder Ejecutivo Provincial a fijar (y eventualmente bajar, como ya pasó en 2001) arbitrariamente el salario de sus empleados. Esto ocurre mientras a nivel nacional el Sr. Presidente acepta y bendice los acuerdos salariales de su aliado el camionero Hugo Moyano.
El jueves 12 de abril una manifestación de docentes en paro junto a otros gremios en conflicto rodeó el edificio de la Legislatura exigiendo la derogación de dicha ley, mientras un grupo ingresaba a las gradas de la misma. Los legisladores del oficialismo dieron por terminada abruptamente la sesión y procedieron a dejar el edificio de manera insólita. Un grupo de ellos saltó por la ventana que da al lindero edificio de la Biblioteca, en construcción. De allí ganaron una calle lateral y desaparecieron de los lugares que solían frecuentar. Se cuenta que entre ellos está el Diputado por el pueblo de Río Gallegos Dr. Juan Carlos Figueroa, quien ha cobrado fama por quejarse a voz en cuello de que los manifestantes arruinan el césped de la casa de su Jefe.
Otro grupo, menos atlético, prefirió esperar en los recovecos del edificio para evacuarlo (nunca mejor utilizado el verbo “evacuar”) a bordo de una combi policial fuertemente custodiada, cual si fueran escolares primarios algo entrados en carnes y en años.
Cabe aclarar que los legisladores huían despavoridamente de los manifestantes cuyo acto más vandálico fue, como bien denuncia el Diputado Figueroa, pisar el césped del domicilio particular del Dr. Néstor Kirchner.
Por otra parte, en los últimos días cunden las historias de funcionarios que al ser reconocidos en público pasan por un mal momento. Osvaldo Polo, Representante de los padres (?) ante el Consejo Provincial de Educación, habría sido reconocido en un supermercado y acto seguido increpado y atacado a carterazos. Es de imaginar que poca mella habrán hecho tales golpes en su integridad física, aunque cabe preguntarse qué incidencia tuvieron sobre su integridad moral.
Otros dos funcionarios provinciales de primera línea, Roque “El Bicho” Ocampo y Juan “Johnny” Bontempo, habrían sido reconocidos en sendos locales gastronómicos de Río Gallegos, lo cual originó el abucheo general. Se dice también que los propietarios de dichos restaurantes ejercieron amable pero firmemente el derecho de admisión y permanencia sobre los mencionados.
Mientras tanto, una multitud que oscila en número y composición ocupa la cuadra frente a la Casa Des Gobierno, vacía de autoridades y de autoridad aunque celosamente custodiada por un cordón de cadetes desarmados de la Escuela de Policía y un escuadrón de Gendarmería Nacional que, como corresponde a un sábado a la noche, están vestidos para matar. Cuesta imaginar al Vicegobernador en ejercicio ingresando a su lugar de trabajo en tales condiciones, por no hablar de sus ministros.
La conclusión cae por su propio peso: RIGE EN LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ EL TOQUE DE QUEDA PARA FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO, QUIENES POR SU MIEDO AL RIDÍCULO SE VEN IMPEDIDOS DE CIRCULAR POR LAS CALLES A CARA DESCUBIERTA, ASÍ COMO DE HACER COMPRAS O COMER AFUERA.
Lo más notable de este toque de queda autoimpuesto por las autoridades provinciales es que, justamente, no sólo abarca a las autoridades provinciales. El hombre más poderoso del país, la autoridad máxima de los argentinos, el que sólo con su vozarrón afónico hace temblar a los ahorristas italianos, a los militares argentinos en bancarrota, a los jueces mememistas residuales, HACE CUATRO MESES QUE NO PISA SU PROPIA CASA POR LOS MOTIVOS ARRIBA MENCIONADOS.