El Noticiero Solitario

4 Junio 2007

TUTE LUPINERO

Archivado en: Nacional — Mario Eduardo Muro @ 18:06

El kirchnerismo tiene la capacidad estratégica de un reptil. Repite lo que alguna vez le salió bien, y para decir verdad, con esta sencilla estrategia le es suficiente la mayor parte de las veces. Sólo así se explica esta tormentosa lucha por el segundo puesto en la ciudad de Buenos Aires. Si obtuvieron el segundo puesto detrás de Menem en 2003, creen mecánicamente que Macri es Menem y que Filmus es Kirchner. En base a este dogma se dedicaron a esmerilar a Telerman, y lograron lo que tanto ansiaban. Ahora bien, ¿usted sabe jugar al tute cabrero?

El tute cabrero es un juego quizá de origen italiano que utiliza naipes españoles y es poco conocido, pero ha tenido profunda influencia en nuestro hablar cotidiano. Quien quiera detalles técnicos puede visitar Tute Cabrero, el excelente sitio web de Emilio Platzer. Aquí me limitaré a citar algunas expresiones que muchos usan sin conocer su origen tutero.

 

Hasta no hace mucho tiempo se solía decir que un jugador que derrotaba a todos sus contrincantes “hacía capote”. Incluso el delantero de Independiente De La Mata, autor de un gol maradoniano allá por la década del ‘50, recibió a consecuencia de ese gol el apodo de Capote. En el tute, se dice que un jugador hace capote cuando levanta absolutamente todas las bazas.

 

¿Quién no ha zafado de alguna situación difícil “en diez de última”? La expresión tiene su origen en que la última baza del tute suma a su ganador diez puntos extras, que muchas veces son la diferencia que le permite zafar de perder.

 

Quizá usted habrá escuchado cómo alguien le “cantaba las cuarenta” al algún otro. La expresión solía usarse como metáfora: una persona dice a otra verdades incómodas que nadie menciona, sin reparar en el rango o posición del interlocutor. En el tute, cantar las cuarenta es prometer que uno va a levantar ciertas cartas, ganando así cuarenta puntos extras. Y una vez hecha la promesa, su incumplimiento implica un castigo.

 

Hay que aclarar que en el tute no hay ganadores. Si juegan tres, pierde el que queda segundo. Cuando los jugadores reciben su mano planifican su estrategia. Si las cartas son de elevado valor, el jugador por lo general elige “ir a más“, esto es, trata de hacer la mayor cantidad posible de puntos para quedar primero. Si sus cartas son mediocres, tratará de no levantar puntos para quedar último, es decir que “irá a menos“, expresión ésta muy usada en el boxeo y en el fútbol. Claro que ell juego no es tan mecánico: en ocasiones un jugador eligirá ir a menos aún teniendo buenas cartas, sólo para perjudicar a un rival. En esta situación puede darse que no respete del todo el reglamento. Si nadie dice nada al respecto, no hay castigo. Pero si algún jugador nota y hace notar la infracción, se dirá que tal jugador “fue pescado en un renuncio“. Y sufrirá el condigno castigo.

 

Por éstas y por muchas cosas más el tute es mi juego de naipes favorito. Si usted quiere conocer a una persona -afirma Alejandro Dolina- véala jugar al fútbol. Pero no juzgue su habilidad, sino su entrega, su solidaridad, su liderazgo, su coraje. Yo agrego humildemente: después del fútbol, organice una manito de tute cabrero.

No conozco ninguna película sobre el truco o el chinchón, pero sí hay una llamada Tute Cabrero. Luis Brandoni, Juan Carlos Gené y Pepe Soriano son los tres protagonistas (o jugadores) de una historia que por cotidiana no deja de ser atrapante. No sé dónde o cuándo se puede ver, pero si alguna vez se le cruza en su camino, no lo dude: véala. Y mientras la ve, no olvide que en el tute el segundo, pierde.

 

Me atrevo a decir que el tute cabrero no cuaja en la clase política ya que es muy alcahuete de la propia personalidad. Una persona que vive gracias a una falsa imagen de sí mismo no puede permitir que su construcción se venga abajo por un simple juego. Es una lástima para Kirchner que en su entorno no haya un buen tutero. Porque si lo hubiera, hubieran obligado a su chirolita Filmus a ir a más enfrentando al verdadero rival, es decir, Macri. En cambio la campaña -roñosa, por cierto- se orientó a desprestigiar a su ex aliado Telerman. Mientras en este tute político peleaban ridiculamente por el segundo puesto, la tortuga se les escapó con el 46% de los votos.

 

Kirchner no va al baño sin una encuesta en la mano. Cuando aún las encuestadoras a sueldo del Estado empiecen a venir con cifras desalentadoras para la segunda vuelta, prepárese para que insulten su inteligencia otra vez: le inventarán a Filmus razones personales para bajarse de la candidatura. Filmus aceptó el papel de preservativo desde el principio y sabe que su margen de maniobra es cero: calavera no chilla. Además, el lupinismo tiene un formulario preimpreso para estas renuncias, el mismo formulario de razones personales que ya llenaron Aburto, Acevedo y Sancho.

1 comentario »

  1. Muy bueno el artículo de TUTE LUPINERO. Dos cosas: a) la página del tute cabrero es http://www.tute.com.ar (y no tutecabrero.com.ar), además Emilio Platzer (mencionado en tu artículo) es el que salió antes de ayer en el programa de Nelson Castro criticando la intervención en el INDEC, él trabajaba ahí y justamente en el gobierno, a los técnicos del indec los llamaron cabreros ¿habrá alguna coincidencia?
    http://www.tn.com.ar/mm.aspx?id=715910
    Saludos

    N. del A.: Gracias, ya mismo corrijo el link.

    comentario por Jose castellano — 17 Junio 2007 @ 0:47


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